NUESTROS PLATILLOS…
El Café Tacuba cocina todo cuanto se precie de ser mexicano, su receta de mole poblano convierte en banquete patriarcal cada comida y sus pipianes, adobos y moles de olla, continúan haciendo suspirar a quienes lo visitan.
Conchas blancas y de chocolate, roscas de canela y de manteca, los chamucos, las empanadas de nuez, los alambres, las chilindrinas, los volcanes, los espejos, las afamadas magdalenas, las novias, el panqué de pasa y el pastel de chocolate, gala de galas, derraman el santo olor de la panadería desde el piso alto del Café.
Además los tamales de dulce, de chile y siempre de manteca, como la tradición ordena se acompañan del atole champurrado, la combinación perfecta del chocolate y la mesa, la de harina de maíz.
Eso sin desdeñar para la cena el despliegue de antojitos: Las enchiladas en las fórmulas de muchos lugares del país, a las que debe agregarse la deliciosa receta de las enchiladas “Tacuba” y los pambacitos hechos con el primor de los verdaderos “guajolotes” y los sopes y las quesadillas y las tostadas crocantes siempre, cuyo secreto ahora descubro, están hechas de la misma pasta de los buñuelos. Bien pueden pedirse para acompañar al pozole magnífico y redondear una cena que cerrará gloriosa la noche de un buen concierto o una excelente representación teatral.